El Barcelona recomienda evitar los “comportamientos indecentes” y las relaciones homosexuales en Arabia Saudí | Fútbol | Deportes

Mujeres consideradas ciudadanas de segunda, siempre bajo la tutela del hombre y “obligadas a obedecer a su marido”, según Amnistía Internacional. Homosexualidad prohibida y perseguida, incluso penada de muerte. Derechos a la libertad de expresión y asociación censurados por las autoridades. Todo ello en Arabia Saudí, el país que recibe por cuarta vez la Supercopa de España a partir de este miércoles y en el que se enfrentarán por alzarla el Real Madrid, Atlético, Osasuna y el FC Barcelona tras un acuerdo de 40 millones por edición hasta 2029. Una cifra que aterriza en las arcas de la Real Federación de Fútbol Español y que distribuye entre los equipos participantes. Precisamente, el club culé está en el centro de las polémicas tras publicar una serie de recomendaciones a aquellos peñistas y socios que se desplazarán hasta Riad por la competición.

“Se recomienda tener respeto y prudencia en los comportamientos en público y demostraciones de afecto. El comportamiento indecente, incluyendo cualquier acto de carácter sexual, podría tener consecuencias legales para los extranjeros. También pueden ser motivo de sanción las relaciones entre personas del mismo sexo y las muestras de apoyo al colectivo LGTBI, incluso en las redes sociales”, expresa, entre otros puntos, el comunicado del Barcelona.

“Es inconcebible que se hagan unas recomendaciones en la lógica del país opresor, hasta tal punto de privar sus libertades”, ha asegurado Eugeni Rodríguez, presidente de l’Observatori contra l’LGTBI-fòbia. Desde la organización se han dirigido al defensor del socio, y a la dirección del Barça. Desde el club azulgrana aseguran que son las recomendaciones que les han enviado desde la embajada española, y que su compromiso con los derechos del colectivo LGTBIQ+ no han cambiado. Pero la participación en la competición y la emisión de las recomendaciones chocan con el artículo 4.3 de los Estatutos del Barça: “El club velará por la protección y promoción de la declaración universal de los derechos humanos recogida en la carta internacional de los derechos humanos proclamada por las Naciones Unidas”. Un artículo incorporado en 2021 bajo el segundo mandato de Joan Laporta, y que añadía que el club “promoverá los valores democráticos de la igualdad y la no discriminación”, además de luchar por “la erradicación de todas las actitudes machistas, homófobas y racistas”.

“Cuando lo vimos nos sorprendió. No es lo que estamos acostumbrados a recibir desde el Barça. Esto lo que hace es evidenciar que hay que seguir trabajando”, ha asegurado el Alberto Martín, presidente de Panteras Grogues, club deportivo LGTBI que colaboraba desde hace dos años con el club azulgrana. “Nos preguntamos por qué estas competiciones se producen en estos países, por qué la Federación lleva a estos sitios una competición local. ¿Los derechos humanos tienen precio?”, ha añadido Martín.

Fue el expresidente de la Federación Española de Fútbol Luis Rubiales -investigado por acoso sexual a Jennifer Hermoso- quién, junto a Gerard Piqué, propuso llevar la competición local a Oriente Medio. Y es justo desde la RFEF que han tratado de impulsar iniciativas bajo la campaña “El fútbol es el camino” con motivo de la celebración de la Supercopa: cursos para mujeres entrenadoras -con la presencia de la seleccionadora Montse Tomé-, charlas y encuentros con la selección absoluta femenina saudí, creada hace tan solo dos años. Un conjunto de acciones orquestadas con la que limpian la imagen del fútbol español viajando a Arabia. “Creemos que los intereses económicos, por razones éticas, traspasan las barreras de los derechos humanos”, ha concluido Rodríguez. A partir del miércoles, el Barça, el Real Madrid, el Atlético y Osasuna se jugarán la cuarta Supercopa de España en Arabia Saudí. Todo entre polémicas.

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